Las intensas inundaciones que azotan la región de Guangxi, en el sur de China, han dejado un nuevo riesgo para miles de habitantes: la presencia de serpientes venenosas, incluidas cobras, que quedaron libres tras el desbordamiento de ríos y la ruptura de infraestructura ocasionada por las fuertes lluvias.
De acuerdo con autoridades locales, las inundaciones dañaron granjas dedicadas a la cría de serpientes, lo que permitió que cientos de ejemplares escaparan y fueran arrastrados por las corrientes hacia calles, viviendas y comunidades afectadas. Entre las especies reportadas se encuentran cobras, kraits y víboras de foseta, todas consideradas de alta peligrosidad.
La presencia de estos reptiles complicó las labores de rescate, ya que muchas personas quedaron atrapadas en sus hogares y enfrentaron un riesgo adicional al intentar evacuar las zonas inundadas. Las autoridades pidieron a la población evitar cualquier contacto con las serpientes y reforzaron el suministro de antídotos en hospitales, además de desplegar brigadas especializadas para capturar a los animales.
Las inundaciones, provocadas por el paso de la tormenta tropical Maysak, han causado decenas de muertes, miles de evacuaciones y severos daños en infraestructura. Expertos advierten que los fenómenos meteorológicos extremos, cada vez más frecuentes, incrementan el riesgo de este tipo de emergencias, donde los desastres naturales se combinan con amenazas para la salud y la seguridad de la población.
