Screenshot

TEMOAC, MOR.- La despedida de Valentín Lavín Romero, alcalde de Temoac asesinado dentro de su oficina, se realizó bajo un ambiente de tensión, temor y restricciones para quienes acudieron a cubrir los funerales.

Familiares, amigos y colaboradores del presidente municipal se congregaron este jueves para rendirle homenaje, aunque el acto tuvo que cambiar de sede. La presidencia municipal, donde Lavín Romero fue asesinado, permanece bajo resguardo de la Fiscalía General del Estado (FGE), por lo que la ceremonia se llevó a cabo en una calle cercana al inmueble.

El acceso tampoco fue completamente abierto, pese a que la invitación señalaba lo contrario. Los organizadores permitieron el ingreso únicamente a algunas personas, mientras que los representantes de los medios de comunicación debieron permanecer a distancia y fueron advertidos de no acercarse “de más”.

La ceremonia se desarrolló prácticamente en silencio. Familiares, amigos y colaboradores realizaron guardias frente al féretro del edil, sin que se ofrecieran discursos.

El ambiente estuvo marcado por la preocupación y el temor. Entre los asistentes persistía la posibilidad de que quienes participaron en el asesinato pudieran regresar al sitio.

El programa original establecía que el homenaje comenzaría a las 12:00 horas y el sepelio una hora después. Sin embargo, los tiempos fueron modificados y las actividades se adelantaron, además de que el acto se desarrolló con mayor rapidez de lo previsto.

Después de poco más de dos horas, el cortejo fúnebre salió rumbo al panteón de Huazulco.

Antes de partir, los medios de comunicación fueron informados de que al cementerio solo acudirían personas cercanas al alcalde y se les pidió no seguir al cortejo ni intentar acercarse. La advertencia generó mayor tensión entre los asistentes.

La despedida de Valentín Lavín Romero ocurrió mientras, en Cuernavaca, autoridades federales encabezadas por la presidenta Claudia Sheinbaum realizaban una gira de trabajo. Durante esa jornada, autoridades también señalaron que el alcalde había sido investigado por sus presuntos vínculos con grupos criminales.

El presidente municipal fue finalmente sepultado en Huazulco, una de las cuatro comunidades indígenas que integran Temoac, en un contexto marcado por el crimen que le arrebató la vida y por las medidas de seguridad que rodearon sus funerales.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *