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Ostuacán, Chiapas.— La indignación por el doble feminicidio de Miriam Cruz Alpuche, de 55 años, y su nieta Ariana Scarlet Velázquez Cruz, de 12, provocó una jornada de violencia en Ostuacán, donde pobladores arrebataron a dos responsables que eran trasladados por policías.

Las víctimas desaparecieron el pasado 19 de octubre, luego de salir hacia un rancho de la comunidad de Tanchichal para revisar el ganado. Días después, ambas fueron localizadas sin vida.

De acuerdo con la Fiscalía de Chiapas, Miriam murió por lesiones provocadas con un objeto punzocortante en el cuello, mientras que Ariana falleció por estrangulamiento y presentaba lesiones por forcejeo, además de indicios de agresión sexual.

Tras la detención de dos hombres señalados como presuntos responsables, pobladores irrumpieron en la comandancia y los sacaron por la fuerza. Andrés “N”, alias “El Cera”, murió tras la agresión, mientras que Armando “N”, “El Melo”, resultó gravemente herido y fue rescatado por las autoridades.

El gobernador Eduardo Ramírez había llamado previamente a la población a no hacer justicia por propia mano y permitir que las autoridades actuaran.

La Fiscalía informó posteriormente que el móvil del doble feminicidio habría sido una venganza personal y abrió además una investigación por la muerte de uno de los detenidos durante el linchamiento. Una fuente de seguridad señaló que el posible conflicto estaría relacionado con ganado, versión que no ha sido confirmada oficialmente.

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