Una crisis de confianza sacude a la Policía de Jeju, Corea del Sur, luego de que varias personas reportadas como desaparecidas fueran encontradas sin vida y se descubriera que un agente habría cerrado casos de manera irregular.
La controversia comenzó a crecer tras el hallazgo del cuerpo de Jang Mi-ran, de 37 años, quien había sido reportada como desaparecida en mayo. Su cadáver fue localizado el 24 de agosto, 104 días después de su desaparición, en una zona ubicada a menos de un kilómetro del lugar donde se hospedaba.

El caso tomó un giro todavía más grave cuando las autoridades descubrieron que un agente de la estación de Policía de Jeju Oeste habría cerrado la investigación afirmando que había confirmado que Jang estaba a salvo, pese a que posteriormente se determinó que la comunicación nunca ocurrió.
Revisarán casi 300 expedientes
El agente, identificado por su apellido como Boo, había manejado 298 reportes de personas desaparecidas durante aproximadamente un año y cinco meses.
Ante las irregularidades detectadas, la Policía de Jeju creó un equipo especial para revisar cada uno de esos expedientes y determinar si hubo otros casos cerrados indebidamente o investigaciones que no se realizaron de manera adecuada.
Las autoridades también investigan otro caso relacionado con un hombre de unos 60 años cuyo reporte habría sido cerrado de forma irregular. El hombre fue encontrado muerto días después de que su familia volviera a denunciar su desaparición.
Cuatro personas fueron encontradas muertas
La situación generó todavía mayor alarma después de que cuatro personas reportadas como desaparecidas fueran encontradas muertas, aunque las autoridades no han establecido que los fallecimientos estén relacionados entre sí ni que exista un asesino serial.
El principal foco de la investigación se encuentra actualmente en la actuación policial y en determinar si los errores o cierres indebidos retrasaron la localización de las víctimas.
Suspenden a mandos policiales
El escándalo ya provocó consecuencias dentro de la corporación. Varios altos mandos de la estación de Jeju Oeste fueron retirados temporalmente de sus funciones mientras se determina su posible responsabilidad por las fallas de supervisión.
El presidente de Corea del Sur, Lee Jae-myung, ordenó una investigación exhaustiva y exigió revisar el sistema utilizado para recibir, investigar y cerrar los reportes de personas desaparecidas.
Las autoridades buscan determinar cuántos casos pudieron haber sido afectados y establecer responsabilidades por las irregularidades detectadas.
